Esta es un transcripción parcial de la entrevista que Xavier Sala i Martin concedió a Cinco Días el pasado 23 de Febrero, alojada en la página web del economista de Columbia:
¿Cómo se supera esta situación?
El gran problema es el sector financiero, si se arregla esto, lo demás se arregla. El problema es que el sistema bancario no funciona. La solución no es hacer ferrocarriles. Las obras conllevan una fuerte demanda, pero las empresas no podrán satisfacerla porque carecerán de crédito para operar.
Entonces, ¿no tiene confianza en el plan de Barack Obama?
Ninguna. Y va a ser perjudicial porque hay que pagarlo. Ahora parece que todo es gratis, pero nos va a caer una gran factura.
Los recortes de impuestos también cuestan.
Sí, pero tienen ventajas. La primera es que es la gente la que se gasta su dinero y decide qué empresas favorece con su gasto útil y no con criterios políticos.
Para España, ¿qué otras recetas propone?
El 19% del PIB era construcción cuando en otros países es el 2% o el 3%. Ahora parece que la solución es salvar a las constructoras con obra pública. Pero, además de construcción, ¿qué puede hacer España? Poco. Va a haber una crisis del 10% del PIB.
¿Cómo llega a esta conclusión?
Por un lado, por la balanza comercial. Se tiene que equilibrar y eso se hace bajando la demanda o subiendo la oferta. Habría que bajar la demanda, el consumo, la inversión y gasto un 10%, porque la alternativa es que suba la oferta con más productividad, y eso no se puede hacer a corto porque para ello se necesitan muchas reformas. La única solución es la caída del 10% del PIB.
¿Hay más razones para este severo panorama?
Las inmobiliarias no tienen casi ingresos y tienen deudas con los bancos de 300.000 millones, alrededor del 27% del PIB. Al final, la banca se quedará activos que deberá malvender. Siendo generosos, recuperarán dos tercios y perderán 100.000 millones. Un agujero del 10% del PIB en el sistema bancario. Algunos bancos y cajas lo pasarán mal y quien necesite créditos también.
Incentivar la creación de nuevos bancos
El profesor Sala no es partidario de la nacionalización, recapitalización o el 'banco malo'. Su opción es dejar quebrar a los que tengan problemas, 'e incentivar que se creen bancos nuevos, no públicos'.
¿Cómo?
Con la ayuda del Gobierno. 'Obama debe usar los 350.000 millones del TARP para capitalizar nuevas entidades ofreciendo al sector privado un dólar por cada uno que ellos pongan'.
Sala cree que la nueva banca puede comprar la estructura de la quebrada, que el Ejecutivo no debe gestionar y que cara al futuro ha de salir del accionariado. Y es rotundo. 'Los bancos que lo han hecho mal tienen que quebrar, es la ley de mercado. Intentar salvarlos es un gravísimo error'.
